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Sotheby’s tiene nueva sede en Nueva York: el estudio Herzog & de Meuron reinventa el icónico edificio Breuer para acoger el hogar de la casa de subastas.
Hay construcciones que conquistan a primera vista y otras que requieren tiempo para ser comprendidas, como la que el arquitecto Marcel Breuer levantó para el Museo Whitney de Arte Estadounidense. En su inauguración en 1966, la escritora y crítica Ada Louise Huxtable lo calificó como “el edificio más desagradable de Nueva York”. Por suerte, el gusto evoluciona, y con el tiempo, la ciudad acabó rindiéndose a esta joya brutalista.
Tras la marcha del Whitney a otra ubicación, acogió al Met Breuer y, más tarde, se convirtió en sede temporal –aunque significativa– de la Frick Collection. Hoy espera con ganas iniciar su próxima etapa: convertirse en la sede de Sotheby’s en la Gran Manzana, que abrirá sus puertas el próximo noviembre. El estudio Herzog & de Meuron ha sido el elegido para dar forma a su interior, y el propio CEO de la casa de subastas, Charles Stewart, lo define como un “renacimiento” o una “reactivación” de la visión de Breuer.
La ceremonia de inauguración del museo Whitney de Arte Estadounidense tuvo lugar en 1966 y en ella estuvo presente Jacqueline Kennedy, además de Flora Whitney, directora del museo.
© Bettmann/Getty Images
Entertainment news Celebrity gossip Movie and TV show updates Latest celebrity news Trending entertainment stories Máximo respeto por la arquitectura original
“Todos los profesionales del sector admiramos esta obra”, dice Wim Walschap, arquitecto asociado y encargado de supervisar la renovación. “La hemos realizado con mucho entusiasmo y siempre con el máximo respeto por el diseño original”. La clave, según explica, estaba en lograr que el proyecto de Breuer se ajustara a las exigencias específicas de una firma tan dinámica. La reutilización adaptativa es una constante en el trabajo de Herzog & de Meuron, quienes, entre otras hazañas, han transformado una central eléctrica en la Tate Modern de Londres o un almacén portuario en la Filarmónica de Hamburgo. Walschap atribuye esta forma de entender la arquitectura a una combinación de sostenibilidad –“Un principio fundamental del pensamiento contemporáneo”, afirma– y de la inspiración que nace de las propias limitaciones: “Se trata de aprender de lo que ya existe”.
Ese cuidado y sensibilidad con la historia del lugar se percibe desde la esquina de Madison Avenue con la calle 75. Se han mantenido elementos originales como los suelos de piedra azul o las paredes de hormigón abujardado (texturizado), mientras que otros han sido reinterpretados. En el vestíbulo se conservan las apreciadas lámparas abovedadas de Breuer, pero los bancos y los mostradores se han rediseñado para convertirlos en vitrinas. Las exposiciones ocuparán la planta baja y los tres niveles superiores. Parte de los sistemas mecánicos se han ocultado cuidadosamente en el interior del techo artesonado de Breuer.
El arquitecto Marcel Breuer en 1967, frente a una de las características ventanas trapezoidales del inmueble.
© Smithsonian Institution.1
Una de las galerías, en plena reforma por el estudio de arquitectura Herzog & de Meuron.
Entertainment news Celebrity gossip Movie and TV show updates Latest celebrity news Trending entertainment stories Breuer, más vivo que nunca
Mientras tanto, el hecho de haber eliminado parte de las oficinas ha permitido liberar las icónicas ventanas trapezoidales, que ahora inundan el espacio con luz natural y enmarcan unas vistas espectaculares de la ciudad. Uno de los cambios más sutiles, aunque fundamental, es la incorporación de un nuevo montacargas que agiliza la rotación de obras de arte, despejando para los visitantes la zona que antes se usaba para el movimiento de piezas. Y Stewart espera que sean muchas personas las que vengan. “Va a tener un efecto multiplicador”, reflexiona sobre el traslado. “Queremos atraer no solo a los coleccionistas actuales, sino también a los potenciales. Es una oportunidad para repensar lo que nos gusta, lo que podemos cuestionar y cómo podemos evolucionar”. Decir que el edificio Breuer volverá a brillar no es exagerado. Herzog & de Meuron han potenciado tanto la iluminación interior como la exterior: desde las galerías hasta las fachadas. Al caer la noche, un conjunto de luminarias bañará su silueta en forma de zigurat invertido, mientras que su característica entrada en voladizo adoptará una nueva intensidad cromática. Lo que está claro es que, de la mano de Sotheby’s, el clásico de Breuer regresa con fuerza renovada.